Andahuasi: negociado de acciones

 

Tras las ansias de control del complejo agroindustrial asoman diversos grupos de poder, uno de ellos Minera Volcán, de la familia Letts.

Edmundo Cruz y Jonathan Castro.

Polémica y codiciada azucarera Andahuasi

Tras las cuantiosas operaciones de compra y venta de acciones de la Empresa Agrícola Azucarera Andahuasi S.A.A. ocurridas en los últimos tres años asoman grupos de poder económico que parecen agazaparse en otros.

El gráfico que reproducimos al lado muestra las relaciones patrimoniales y familiares de uno de los más entusiastas compradores de acciones en este caso: Manuel Bustamante Olivares, líder del grupo identificado con su apellido.

Bustamante es abogado de profesión y está casado con Elsa Letts Romero. Tienen seis hijos, dos de ellos –Manuel José Marcos, el mayor, y Alonso José, el benjamín– figuran vinculados a operaciones bursátiles en pos de valores de Andahuasi.

Claudia Romero Briceño, esposa de Manuel José Marcos, compró un millón 657 mil 487 acciones de Andahuasi entre abril y mayo de 2009, en 17 días distintos.

Carlos Antonio Dellepiane Costa, hermano de María Beatrice Dellepiane Costa, esposa de Alonso José Bustamante Letts, adquirió por su lado 9 millones 297 mil 892 acciones entre agosto de 2007 y abril de 2009.

A esto se agrega un vínculo familiar elocuente: Elsa Letts Romero, la esposa de Manuel Bustamante Olivares, es prima hermana de Roberto “Boby” Letts Colmenares, el forjador de la minera Volcan, un personaje de la minería peruana fallecido el año pasado.

Por tanto, doña Elsa tiene el mismo vínculo con la hermana de “Boby”: Irene Letts Comenares, madre de José Ignacio De Romaña Letts, quien desde 1993 es director de Volcan Compañía Minera.

Por si fuera poco, Irene Letts Colmenares posee el 20% de Greenville Overseas Investment, la empresa off shore que hoy acapara el 46.9% de las acciones “clase A” de Volcan.

Accionistas de última clase

Andahuasi fue una de las 12 cooperativas azucareras que tras el fracaso de la reforma agraria velasquista se mantuvo como una unidad productiva por la complejidad de su manejo.

En sus gestiones marcó altibajos y fue acumulando deudas con el Estado, hasta que en 1996 el gobierno de Alberto Fujimori decidió capitalizar esas deudas, se convirtió en copropietario y comenzó a transformar la empresa en una sociedad anónima.

Hasta el 2004, el Estado mantenía en Andahuasi un 10.39 % del accionariado. Las cosas empezaron a cambiar el 2005. Industrial Andahuasi, una subsidiaria que poseía el ingenio azucarero y la planta de alcohol, entregó esta infraestructura a la matriz Empresa Agrícola Azucarera Andahuasi S.A.A. y a cambio de esa cesión de una propiedad controlada por los trabajadores se le reconoció el 30.69 % del accionariado.

El 2009 un paquete de 21.97% fue negociado por el presidente del directorio, Eduardo Núñez Camara, y el gerente general Carlos Rivas, sin las correspondientes autorizaciones. Transaron su venta con el grupo Wong por la suma de 49 millones de soles, a razón de un sol por acción después de haber estado planteando S/. 1.80.

La ley prohíbe la venta de paquetes de tal proporción, por lo que el órgano supervisor objetó y multó a los infractores. No sólo Wong, también Bustamante había incurrido en falta.

Sin embargo, la concesiva supervisora no tardó en allanar el camino a la corrección.

El grupo Wong sostiene haber alcanzado el 50% del accionariado, y así lo ha reconocido Conasev. Los beneficiados han celebrado junta de socios y elegido nuevas autoridades. La supervisora también ha convalidado el ilícito.

Según han denunciado los representantes de los trabajadores, el dinero producto de la operación no ha ingresado a las arcas de la empresa azucarera, sino que permanece depositado en una cuenta a nombre de los hermanos Wong y de Eduardo Núñez.

Este hecho reafirma el sentido nada respetuoso de los derechos patrimoniales de los trabajadores azucareros que hasta setiembre del año anterior eran titulares del 70 por ciento del capital social.

El engaño a los trabajadores no solo fue del Grupo Wong. Parte del 16,81% de las acciones que la empresa panameña Ducktown Holding S.A., de propiedad de los Bustamante, adquirió de los trabajadores, fue malbaratada. Ofrecieron S/. 2 pero pagaron S/. 1.35.

‘El Ingenio’ de los Wong

En 1996, Jaime Mur y Genaro Delgado Parker asumieron Paramonga. Luis Castañeda Lossio fue presidente del Directorio. No tardaron en venderla al grupo Wong. Éstos se proponían repotenciar la producción, crear una planta de generación eléctrica para su consumo y entrar al negocio de la producción de papel.

Jaime Mur implementó un método excepcional de venta. Compró 200 autos a un millón de dólares y con esa especie logró comprar paquetes de acciones de montos  mucho mayores a la inversión.

El Grupo Wong también compró El Ingenio, otra azucarera. Acordó con los trabajadores repotenciar la fábrica. Al poco tiempo, el predio se cerró y solo sirvió de campo de cultivo para abastecer a Paramonga.

Publicación original.

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