De músicos, astros y santas

Personajes de la cultura popular peruana dominan la última muestra que el artista gráfico Cherman ha montado en el Centro Cultural Ricardo Palma, en Miraflores. Músicos, deportistas y santos aparecen retratados aquí, en lo que constituye un homenaje personal a los hombres y mujeres que fueron construyendo lentamente los rasgos de nuestra identidad.
Cherman. Lleva dos décadas en el arte gráfico. Su principal anhelo es que los niños vean su obra para que se interesen por la historia de los personajes que ilustra.

Bajando las escaleras, al lado izquierdo de la galería, descubro un salón oscuro apenas iluminado por haces de luz verde y roja. Entre las imágenes de Vallejo, Mariátegui, Basadre y Eielson, resalta un cuadro de fondo negro y vinil reflectivo, es el de “El trovador andino”, Paulino Rebaza Rodríguez.

Cherman, Germán Kino Ganoza, lo descubrió de casualidad y decidió investigar quién era. Empezó por Youtube. Así se dio con la sorpresa de que este músico, apenas reconocido ahora, es el autor de varios huainos populares como “Canchis canchis”, “La flor de papa”, “Cholo macho”, “Rayo negro”, entre otros. Fue el precursor del huaino pícaro y la cumbia tropical allá por los años sesenta y setenta del siglo pasado. Y Cherman decidió hacerle su propio homenaje: un cuadro a dos colores y otro estilo estampilla, junto a la imagen del “Cholo” Luis Abanto Morales. “Perú con P de paisano, popular & proletario”, se lee al lado de su rostro.

Muy cerca de ellos, una trilogía de futbolistas del recuerdo: el “Tanque”, Guillermo La Rosa; “El capitán de América”, Héctor Chumpitaz; y “El poeta de la zurda”, César Cueto. A Cherman le molesta que ahora solo tengamos un valiente (Paolo Guerrero), cuando en las viejas épocas del fútbol peruano nos sobraban.
Los primeros personajes que retrató fueron César Vallejo y Lorenzo Palacios Quispe, “Chacalón”. Luego hizo una serie de “Los superhéroes de la patria”, conformada por doce valientes mártires que dieron sus vidas por el país en todas nuestras derrotas militares del pasado.

Con los años ha ampliado su espectro hasta llegar a los íconos del Perú moderno y emergente: Sofía Mulanovich, Kina Malpartida, Santa Rosa de Lima, Melchorita, Sarita Colonia, Chabuca Granda, Jesús Vásquez, Yma Súmac, Oswaldo Reynoso, Óscar Avilés, “Patrulla” Gerónimo Barbadillo, el “Caudillo” José Velásquez y el “Nene” Teófilo Cubillas, entre otros peruanos destacados. Su propuesta intenta rescatar a los personajes que lucharon por un ideal de superación de la patria, esos que lo hacen sentirse orgulloso de ser peruano. Cherman descubre sus personajes al azar. No tiene un método determinado. Los encuentra mientras hurga por Internet o se sumerge en un libro. Averigua qué ha hecho por el país y luego los grafica. Tiene en mente la historia de la banda Los Pasteles Verdes. Le sorprende cómo, desde Chimbote, lograron hacer una música que llegó a sonar en Europa y Estados Unidos, pero que aquí no supimos valorar.

Cherman está harto de que lo cataloguen como un artista de moda que vende en Miraflores. Lo que él quiere con su trabajo es combatir la pérdida de nuestra identidad y memoria. No se cansa de criticar la actitud del peruano por ser facilista, argollero y derrotista. Cita a Bolívar para demostrar que tenemos una cultura de la sumisión que debemos cambiar. Y cuenta que una vez regaló un cartel de José Abelardo Quiñones a una feria en Chiclayo, y la gente no sabía reconocerlo. Durante la entrevista, dos señoras nos interrumpen para felicitarlo por su trabajo y agradecerle por el jalón de orejas que sus gráficos provocan.
En un principio, la muestra El Kuarto del reskate… de la Memoria solo iba a abarcar la pequeña sala 770 ubicada en la primera planta del Centro Cultural Ricardo Palma. Dos semanas antes de ser inaugurada, otra exposición –que se iba a montar en el salón Porras Barrenechea– fue cancelada. Le preguntaron a Cherman si quería tomar el espacio completo, y lo hizo.

Fueron dos semanas de locura para las cuatro personas que conforman el equipo de trabajo de Chermanyinks, como se llama su empresa. Tuvieron que imprimir más de cuarenta cuadros de 1,20 por 0,90 metros, que fueron culminados por Cherman a mano alzada en una tableta de dibujo digital. Tres horas antes de la inauguración, uno de los proyectores se quemó y tuvieron que acudir al dueño de Hiraoka para que les preste uno de último momento. Lograron sacar adelante la muestra a fuerza de punche y les fue bien. La inauguración fue concurridísima. Estuvieron algunas celebridades como Kina Malpartida, Cecilia Tait, Ernesto Pimentel y Pelo Madueño. Pero la gran homenajeada durante la presentación fue la retratista Etna Velarde, la coleccionista de héroes. Cherman le llevó un retrato suyo que había hecho. Quizás Etna vio reflejado en él lo que ella hacía con pinceles desde la segunda mitad del siglo XX. Etna ilustró a los grandes héroes de nuestra historia, pero también a algunos personajes de su tiempo como su difunto esposo Jorge del Prado, líder del Partido Comunista. Nunca se dejó influir por el arte abstracto –tan de moda en su época– algo que tampoco ha hecho Cherman.

Publicación original en suplemento Domingo.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s