Recrearon la Batalla de Ayacucho al cumplirse los 188 años de la histórica gesta

Héroes. Presidente de la República y otras autoridades aprovecharon visita a histórica ciudad para resaltar la labor de los combatientes anónimos del Ejército en su día.

Lección. Un grupo de escolares se encargó de reproducir cómo ocurrió el enfrentamiento en la Pampa de la Quinua.

Para llegar a Pampa de la Quinua, Ayacucho, había que atravesar un denso tráfico. Unos quince mil ayacuchanos y turistas viajaron hasta el lugar para apreciar la reconstrucción de la Batalla de Ayacucho de 1824, entre realistas e independentistas, que selló el final del dominio colonial español en estas tierras.

La interpretación no se llevaba a cabo hace muchos años pero esta vez tuvo ocasión para celebrar el 188 aniversario de la batalla. La gran mayoría de los tres mil actores que participaron fueron escolares ayacuchanos.

Solo un grupo de los asistentes se apostó cerca del Obelisco de Pampa de la Quinua para escuchar al presidente Ollanta Humala, el ministro de Defensa, Pedro Cateriano, y el presidente del Congreso, Víctor Isla, rendirle homenaje al Ejército por su día, elegido en honor a la triunfante batalla.

Las primeras palabras de la conmemoración fueron del obispo Salvador Piñeiro, quien agradeció a la institución por el compromiso para trabajar por la prosperidad y la paz de los peruanos, así como reconoció la heroicidad de los que lucharon por nuestra libertad.

La siguiente alocución fue del presidente regional de Ayacucho, Wilfredo Oscorima, quien dio la bienvenida oficial a la histórica zona conocida como Pampas de la Quinua. Luego cedió la palabra al comandante general del Ejército, Ricardo Moncada.

El jefe militar recordó que muchos años después de esa triunfal batalla, la insania terrorista los hizo regresar a las mismas tierras para luchar por mantener la democracia. Resaltó que hoy la institución no solo lucha contra el terrorismo, sino también contra las adversidades de la geografía, intentando llevar desarrollo a cientos de pueblos.

En tanto, el ministro de Defensa aprovechó para resaltar los valores de los combatientes anónimos del Ejército. Entre ellos, reivindicó el de su antepasado, el coronel Andrés Cateriano, que a los 20 años combatió junto al Mariscal Andrés Avelino Cáceres en la Batalla de Tarapacá y después fue llamado a ocupar el cargo de Ministro de Guerra durante el segundo gobierno del presidente José Pardo. Además, reconoció a los anónimos combatientes del VRAEM.

Para cerrar el homenaje, el presidente Ollanta Humala mencionó que su gobierno trabaja fuertemente en la consolidación de UNASUR, pues el objetivo de los ejércitos del continente no tiene que ser la lucha entre nosotros, sino contra el subdesarrollo. Resaltó que para consolidar el sueño de la independencia fue necesaria la unidad de fuerzas militares sudamericanas. Enfatizó que en Ayacucho no solo se selló la independencia de Perú, sino de toda Sudamérica.

Contacto popular

Al finalizar la ceremonia, Humala se dio un baño de popularidad entre los ayacuchanos. Varios le manifestaron cálido respaldo, pero minutos antes un grupo de no más de ocho etnocaceristas protagonizaron una escena que seguro el presidente hubiese preferido que no suceda: con una gigantografía alzada, le pidieron la liberación de Antauro Humala y saludaron al presidente venezolano Hugo Chávez. Al ser reprimidos, empezaron a insultar y gritarle traidor al jefe del Estado. Humala tenía un notorio gesto de incomodidad.

Al ser alcanzado por los medios, Humala aseguró que habrá un aumento en el rancho de los oficiales y suboficiales que será de aproximadamente el 40% de lo que actualmente reciben (seis nuevos soles).
Antes de retirarse, corrió hacia el estrado que estaba frente a la pampa en la que se desarrolló la escenificación de la batalla. Observó de pie el desarrollo del evento, junto a Víctor Isla, Pedro Cateriano, Wilfredo Pedraza, el ministro de Comercio Exterior José Luis Silva Martinot y el congresista José Urquizo.
En el campo, los jóvenes actores representaron las estrategias de los generales Antonio José de Sucre, del lado de los independentistas, y del virrey José de La Serna, del lado de los realistas, entre explosiones. La victoria de los independentistas entretuvo a los espectadores, a los que poco les importó la fuerte lluvia que azotó el campo de batalla.

 

Claves

Luego de la ceremonia, el presidente no quiso responder ninguna pregunta sobre la situación del ex ministro José Villena. Enfadado con la prensa, se retiró pero volvió hacia las cámaras para mandarle saludos al presidente venezolano Hugo Chávez, quien está delicado de salud.

A la ceremonia asistió el asesor Adrián Villafuerte.

Apenas llegó a Lima, Humala juramentó a la ministra que reemplazaría a Villena en la cartera de Trabajo.

Link original.

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