Soy APDAYC y hago lo que quiero

por Marco Sifuentes y Jonathan Castro

A partir de esta semana, la agencia INFOS y el blog El Útero de Marita publicarán una serie de informaciones que dan cuenta sobre una cantidad insólita de manejos, por decir lo menos, irregulares en APDAYC.

La Asociación Peruana de Autores y Compositores (APDAYC) es un tipo de asociación civil conocido como sociedad de gestión colectiva. Su objetivo es cobrar los derechos de autor de las composiciones musicales emitidas públicamente. Esto incluye medios de comunicación, eventos públicos, emisiones por Internet y hasta la música ambiental de una telenovela que se emite en el televisor de una peluquería.

Sólo en el 2012, APDAYC recaudó un total de 55 millones 726 mil soles por conceptos de derechos de autor. Es un dinero que debió ser repartido, principalmente, entre los artistas peruanos. La primera pregunta que nos haremos a lo largo de las próximas semanas será: ¿se ha manejado bien ese dinero?

APDAYC cobra por la autoría de la melodía y la letra. Los derechos de la interpretación, la producción fonográfica y la audiovisual —si la hubiese— de cada canción están a cargo de otras sociedades de gestion.

Sin embargo, APDAYC tiene planes que exceden aquellos de su misión original. Indecopi ha dado resoluciones que, en el papel, sancionan a la entidad. Sin embargo, las sanciones no se ejecutan y los responsables de esas infracciones siguen en sus puestos.

Así, la segunda pregunta que nos haremos en las próximas semanas será: ¿quién deja que APDAYC haga lo que quiere?

EL QUE PARTE Y REPARTE

APDAYC es una asociación poco transparente. Debido a incontables reclamos, recién a partir de 2012 empezó a publicar su tarifario. Sin embargo, a lo largo de los años, los testimonios son múltiples respecto a la arbitrariedad con la que APDAYC ejerce su poder. De hecho, la tarifa oficial, fijada unilateralmente por la asociación, suele ser desproporcionadamente alta, lo que le da al cobrador la potestad de “negociar” cuánto va a cobrar en cada evento.

Un ejemplo: en un matrimonio, llega el cobrador de APDAYC y, sobre la base de cuánto cobra el local y cuántos invitados asistirán, calcula casi al azar una tarifa, usualmente desorbitante. Así, los organizadores del matrimonio se ven obligados a “negociar” un monto que, en teoría, es menor al fijado por el tarifario. Nadie lleva realmente la cuenta de qué canciones se tocaron en el matrimonio.

INFOS y El Útero de Marita cuentan con múltiples entrevistas, e incluso videos de los actos, en todo el Perú, que atestiguan que los cobradores de APDAYC negocian por lo bajo estos cobros. Casi podría decirse que es una política establecida.

De esta manera, no hay una forma de fiscalizar ni de rendir cuentas acerca de qué canciones son las más tocadas ni, por lo tanto, de saber cuánto dinero de regalías le corresponde realmente a cada autor.

APDAYC tiene más de 8 mil afiliados, pero sólo 248 tienen derecho a voto en la Asamblea General. Varios de esos 248 no solo cobran buenas regalías (regalías que, como hemos dicho, no tenemos cómo saber si realmente les corresponden o no) sino que reciben distintas premiaciones otorgadas a discreción: Premio Apdayc, Premio Musa, Premio Diamante, Premio Uranio, etcétera, cada uno en distintas categorías.

Es más, de esos 248, sólo 14, sí, CATORCE nomás, estaban habilitados para postular al Consejo Directivo y el Comité de Vigilancia este año. Nadie más. Entre ellos, por supuesto, los que terminaron reelegidos: Armando Massé, Julio Andrade, José Escajadillo, etcétera.

Pero eso no es todo. De esos 248, existe una categoría superior: los socios “Principales”. Los votos de estos socios valen por 5. Son sólo 27 socios Principales. Es decir, sólo entre los principales, tienen un total de 135 votos, más de la mitad del total de 248 de la Asamblea, cuyo control tienen asegurado. Entre los “Principales”, por supuesto, se encuentran Massé, Escajadillo, etcétera.

Contamos también con testimonios de distintos artistas que no reciben las regalías que, evidentemente, les corresponden. Se trata de artistas que no son parte de los 248. Aunque tengan miles de seguidores y algunos de ellos incluso suenen en las radios, APDAYC les otorga regalías que, a veces, con suerte sobrepasan los 20 soles.

Esta es sólo la introducción a una maraña de manejos que se irán desentrañando desde mañana. Las entregas de esta investigación, con vídeos, documentos y testimonios varios, se podrán encontrar en las redes bajo el hashtag #intervenganAPDAYC. El contenido de los posts serán suficientes como para explicar la elección de la etiqueta.

#intervenganAPDAYC s00.e00

Link original.

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